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¿Qué son los trastornos de la conducta alimentaria?

Los trastornos del comportamiento alimentario (TCA) son enfermedades psicosomáticas de etiología multicausal, es decir, enfermedades que solo pueden ser entendidas a través de la interacción entre distintos aspectos: el sociológico, el psicológico y el fisiológico de la persona. ¿Qué quiere decir esto? Que la explicación que podemos dar debe ser global, abarcando el ámbito social de la persona (sus vivencias, sus amigos) sus características personales (personalidad) y las características biológicas (cambios físicos) de la misma.

¿Es éste un trastorno que sufre mucha gente?

En los últimos años, podemos hablar de unas cifras que sitúan el porcentaje de ingresos por TCA en el 3,4% del total de ingresos por trastornos mentales. Además, el porcentaje de recuperación de estos trastornos no es muy elevado, situándose en un 50-60%, cronificándose un 20% de los mismos y falleciendo un 20% aproximadamente, siendo un trastorno de larga evolución: de 20 a 30 años.

¿Qué población es la más afectada?

Éste es un trastorno joven que afecta principalmente a mujeres adolescentes y jóvenes adultas. La edad de inicio más frecuente de la Anorexia Nerviosa se sitúa
entre los 10 y los 25 años, siendo un poco más tarde la de la Bulimia Nerviosa, entre los 24 y los 40 años, afectando principalmente a la población de mujeres, situándose éstas en un 90% frente a un 10% de hombres afectados.

Diagnóstico diferencial

Es frecuente confundir los diferentes tipos de trastornos de la conducta alimentaria. Por ello, vemos importante aclarar algunas diferencias entre los dos tipos más frecuentemente identificados. Éstos son la Anorexia Nerviosa y la Bulimia Nerviosa.

La anorexia nerviosa

Se caracteriza principalmente por una restricción de la ingesta que da lugar a un peso significativamente más bajo de lo que correspondería, según la edad y la altura de la persona. Además, existe un miedo importante a ganar peso y una alteración de la propia imagen corporal. Puede que la persona solo restrinja la comida o que, además de restringir, haga algún tipo de conducta compensatoria para reducir peso (como provocarse el vómito o utilizar laxantes o diuréticos).

La bulimia nerviosa

Este segundo tipo se caracteriza por la existencia de atracones (definidos como una gran ingesta de comida en un corto período de tiempo) existiendo, además, conductas compensatorias (provocarse el vómito, uso de laxantes…).

Por lo tanto, vemos que la principal diferencia entre los dos trastornos está en el peso (el cual es significativamente menor en la Anorexia Nerviosa) y en la existencia de atracones (los cuales, se dan solo en la Bulimia Nerviosa).

Aunque estos son los dos tipos más comunes dentro de los TCA, pueden existir más, por lo que debemos estar alerta ante cualquier signo que nos evoque una preocupación relacionada con la comida, la ingesta o la dieta. A continuación veremos algunos factores a tener en cuenta que nos pueden dar algunas pistas para saber qué conductas pueden estar relacionándose con un TCA.

Aspectos a tener en cuenta

¿Qué factores pueden predisponer o precipitar una Anorexia Nerviosa?

  • Tener una personalidad muy rígida, ser una persona muy perfeccionista o con rasgos obsesivos.
  • Tener una baja autoestima, inseguridad, introversión e insatisfacción personal.
  • Que haya existido o exista algún trastorno psicológico en el pasado (depresión, ansiedad…).
  • Práctica de algunos deportes determinados, por ejemplo, ballet, danza, gimnasia rítmica…
  • Modelos sociales (familia o amigos) que fomenten estereotipos de delgadez y belleza.
  • Sentir desagrado hacia el propio cuerpo.
  • Practicar ejercicio físico excesivo (más de 2h/día, todos los días, aprox.).
  • Existencia de conflictos familiares, separaciones o pérdidas (más si son recientes).
  • Existencia de unos padres muy exigentes y sobreprotectores.
  • Existencia de un clima familiar sin demasiadas muestras de afecto y frecuentes discusiones.
  • Aumento de peso repentino, existencia de una dieta muy restrictiva u obesidad de algún miembro de la familia cercano.

¿ …y una Bulimia Nerviosa?

  • Existencia de malos hábitos alimentarios y conductas desorganizadas (no rutinarias).
  • Ausencia de normas estables de conducta y hábitos alimentarios estructurados.
  • Aumentos de peso (más si son repentinos).
  • Exceso de peso acompañado de burlas, comentarios negativos o acoso escolar en el pasado (o en el momento actual).
  • Existencia de conflictos familiares.
  • Tener una baja autoestima e inseguridad.
  • Seguir una dieta muy restrictiva o no comer.
  • Personalidad con tendencia al perfeccionismo.
  • Existencia de conflictos familiares.
  • Predisposición biológica (genética).

Pistar para elicitar preocupaciones

Debemos prestar especial atención si se observan alguno de los siguientes síntomas:

Relacionados con la SALUD FÍSICA: pérdida de peso, caída del cabello, sueño irregular, pérdida de ciclos menstruales, mayor sensibilidad frío-calor…

Relacionados con la SALUD PSICOLÓGICA: pérdida o disminución de la capacidad de concentración, irritabilidad, existencia de obsesiones, preocupaciones por la comida…

Relacionados con la VIDA SOCIAL y SENTIMENTAL: mayor aislamiento, desinterés en relaciones sociales y sentimentales, dificultad para estar en grupo, miedo a los eventos sociales, disminución de las relaciones sexuales…

Relacionados con la VIDA FAMILIAR: enfados, discusiones sin motivo aparente, más conflictos, frustración, ansiedad…

Relacionados con la VIDA LABORAL: menor ambición en el trabajo, falta de motivación, desinterés, dificultades de concentración…

¿Qué hago si descubro que mi hija/o tiene TCA?

Algunas estrategias que puedes aplicar:

Antes de nada, conviene hacer una pequeña aclaración. Éste es un trastorno complicado que, como hemos visto, solo puede entenderse a través de la interacción de distintos factores. Por ello, es importante saber que no por imponer, castigar o ser más estrictos vamos a conseguir que nos hagan caso, más bien provocaremos el
efecto contrario.

Es muy importante la empatía: nuestro hijo/a está reclamando a gritos nuestra atención para decirnos que algo no está bien en él. Es fundamental que sepamos escucharle y comprenderle para poder ayudarle. Algunos consejos que debes tener en cuenta relacionados con cómo actuar en casa son los siguientes:

  • No obligar a comer
  • No imponer tomar alimentos
  • No castigar por no comer
  • No persuadirle directamente
  • No provocar discusiones

Actuar de cualquiera de estas formas sólo agrandará el problema. Sabemos que estás preocupado por tu hijo/a, sin embargo, hay maneras más efectivas de proceder que la propia imposición. Ésta sólo le hará encerrarse más en sí mismo.

Algunas formas correctas de actuar pueden ser siguientes:

  • Escucha reflexiva: escuchar lo que tiene que decirnos y tratar de entenderle.
  • Aceptación/afirmación: ponerse en su lugar.
  • Reforzar positivamente las declaraciones de automotivación: premiar sus ganas de cambiar.
  • Reafirmar su libertad para elegir, remarcando la gravedad del problema
  • Potenciar sus valores personales
  • Flexibilizar objetivos: establecerlos poco a poco, los objetivos a corto plazo siempre son más efectivos. Seguramente sea más fácil que “se coma una manzana” que “un plato de lentejas”.

Por supuesto, ante la sospecha de cualquier síntoma de trastorno de la conducta alimentaria, no dudes en acudir al especialista. En el caso de tu hijo/a, no se lo plantees como una obligación, sino como una sugerencia u opción necesaria para estar mejor.

¿Cómo entender su problema?

Es difícil entender que una persona llegue a estar así o, aún peor, que llegue a mantenerse así durante tanto tiempo. Hay un estigma social muy grande en cuanto a la Anorexia y la Bulimia, tendiendo a pensar que son sólo factores sociales y cánones de belleza los causantes del problema. Nada más lejos de la realidad: por debajo de lo que se ve hay mucho más, el trastorno alimentario es sólo “la punta del iceberg”, existiendo por debajo toda una serie de factores que no vemos y que son la base del problema.

Para entender un poco mejor qué les ocurre a las personas con TCA, podemos hacer referencia a toda una serie de estructuras de personalidad y pensamientos que se van desarrollando desde que somos pequeños, además de los factores familiares, sociales, ambientales e incluso genéticos que pueden ayudar a que el trastorno
se desarrolle. Como hemos dicho, se ha de dar una explicación multicausal, siendo muchos los factores que interaccionan para provocarlo.

Recomendaciones finales

En primer lugar, PIDE AYUDA. Éste es un trastorno grave, y tratarlo a tiempo es uno de los factores que más ayudan a que exista una recuperación. Recuerda que hay mucha gente que puede ayudarte: no estás sola/o.

 

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